A partir del 1 de enero de 2026, los tradicionales triángulos de emergencia pasarán definitivamente a la historia en las carreteras españolas. Desde esa fecha, el único dispositivo homologado y válido para señalizar una incidencia será la baliza V16 conectada. Este cambio normativo, que ha suscitado cierto debate y quejas entre algunas agrupaciones de seguridad vial, busca un objetivo claro: reducir la alarmante cifra de atropellos en carretera.
El principal motivo para retirar los triángulos, vigentes desde 1999, es el peligro inherente a su colocación, ya que obliga al conductor a bajar del vehículo, caminar por el arcén y exponerse en una zona de alto riesgo. La baliza V16 conectada elimina este peligro, al poder activarse y colocarse sin salir del vehículo. Gracias a su base imantada, se fija en segundos en el techo o en la puerta del conductor.
La clave del nuevo sistema no es solo la luz, sino su conectividad. Los modelos obligatorios deben estar homologados e incluir GPS y tarjeta SIM. Esto permite que funcionen de forma autónoma, sin necesidad de móvil ni cuotas, incluyendo conectividad durante al menos 12 años.
Cuando se activa, la baliza emite dos señales:
- Una señal luminosa (luz amarilla intermitente) visible a más de un kilómetro.
- Una señal digital, enviando automáticamente la geolocalización del vehículo a la plataforma DGT 3.0.
Esta conexión permite que otros conductores y los servicios de la DGT reciban avisos en navegadores y paneles antes de llegar al peligro, siendo especialmente útil en niebla o curvas cerradas. Si no hay cobertura, el dispositivo almacena los datos y los envía al reconectar, y en cualquier caso siempre emite luz.
Para que el sistema sea efectivo, la baliza debe guardarse en un lugar accesible como la guantera, nunca en el maletero. Antes de comprarla, es fundamental verificar que esté en la lista oficial de la DGT.
Su mantenimiento es mínimo: revisar batería o pilas una vez al año. La normativa exige que funcione al menos 30 minutos tras activarse.
Es crucial entender que la V16 no contacta con los servicios de emergencia; su función es señalizar el peligro, por lo que el conductor debe llamar al 112 si necesita asistencia.
La obligatoriedad se aplica a turismos, furgonetas, camiones y autobuses. Aunque no es obligatoria para motocicletas, su uso está permitido y recomendado. Además, no está asociada a una matrícula, por lo que puede utilizarse en distintos vehículos.
Finalmente, gracias al Convenio de Viena de 1968, esta baliza será válida en países firmantes, garantizando su uso en viajes internacionales.